Poderes en las relaciones
Desde que somos pequeños, el poder y la lucha por conseguirlo es algo presente en nuestras relaciones. En la infancia, este conflicto predomina en torno a los 2-3 años con el inicio de las normas y la puesta en marcha de los niños/as de conductas desafiantes para conseguir una posición de poder en la familia. En función de cómo se resuelva este tramo, condicionará la estructura familiar y cómo se relacionará este niño/a con el poder en otras etapas evolutivas importantes a lo largo de su vida. Es así por tanto como comienza el ser humano a posicionarse en las relaciones sociales y en las relaciones íntimas o de pareja [LEER MÁS].