En este blog vamos a plantear la etapa de la maternidad, refiriéndonos a este término como el periodo fértil de la mujer donde ésta decide (o no) ser o no madre. Queremos aclarar que abordaremos la maternidad en aspectos generales pudiendo entrar dentro de esta cualquier variabilidad (madres biológicas, adoptantes, solteras, en pareja…). En la actualidad la edad para plantearse ser madre e iniciar este proceso ha incrementado notablemente, pasando desde los 26-28 años en generaciones anteriores a los 35-38 años en la actualidad. La inestabilidad económica, la dificultad de acceso a una vivienda, el planteamiento de otros escenarios de disfrute previos a la crianza, y la infertilidad son algunas de las principales causas para esta demora en la edad de gestación. Además, se ha estudiado que, en relación a este último aspecto (la infertilidad), se ha visto muy afectada por el ambiente en el que vivimos, los ritmos que llevamos, la incorporación de la figura de la mujer en el ámbito laboral hace que sea cada vez más complicado el planteamiento de la maternidad, la fecundación y la crianza en el caso de darse.

También es importante tener en cuenta que a lo largo de la historia, la sociedad ha tendido siempre a juzgar el cuerpo de la mujer: el cuerpo menstruando y con sus dolores asociados a quién los padece, el cuerpo amamantando, el cuerpo siendo madre o decidiendo no serlo, el cuerpo envejecido o al cuerpo postparto… hay mucho peso detrás de todo esto y de la historia de la mujer vista como un ser que viene al mundo para la crianza, la maternidad, el amamantamiento, el cuidado de otros y sin dolores ni quejas. Todo esto es el peso generacional con el que tiene que lidiar la mujer en su etapa fértil y sobre el que es importante dar visibilidad para que tengamos en cuenta que toda crítica o juicio hacia alguno de estos aspectos puede dañar a la mujer física y emocionalmente.

Si paramos un momento y hacemos las siguientes reflexiones nos daremos cuenta que vivimos rodeados de este tipo de juicios de manera constante:

  • ¿Recuerdas algún caso en tu colegio de alguna niña que tenía que ocultar su menstruación o dolores?
  • ¿Tienes alguna mujer cercana que no tuvo hijos y que se le calificó como solterona en el caso de no tener pareja o como rara o egoísta por no haber decidido o podido ser madre?
  • ¿Te han realizado o has oído o realizado la pregunta o frase de: “¿y tu para cuándo?” “seguro que eres la siguiente” “¿no te animas?” “uy, no estás bebiendo alcohol, ¿tienes algo que contarnos?”
  • Si eres madre, ¿has recibido críticas por la crianza de tus o tu hijo?
  • ¿Te viene a la cabeza algún ejemplo de persona que intentándolo no está pudiendo ser madre y ha tenido que escuchar alguno de los comentarios mencionados anteriormente?

Es importante que reflexionemos sobre el peso que se le coloca a la mujer en general, y sobre todo en etapas de la vida donde se supone que “debería ser etapa de crianza” cuando no sabemos si esta persona puede, quiere o se plantea este dilema. Por ello, con este blog queremos trasladar la importancia de respetar los diferentes planteamientos de vida en general y en concreto en la etapa fértil de la mujer para no colocar juicios y presión extra. Necesitamos cuidar más esos aspectos, hablar más sobre ello y poder disfrutar de la diversidad de opciones que se dan en la actualidad en esta etapa.