¿Es necesario la figura de un psicólogo en un centro educativo?

Como muchas personas ya saben, la figura del psicólogo ya existe en los centros educativos, aunque muchas veces no es un psicólogo quien la ejerce y no siempre se centran en la atención individualizada por el volumen de alumnos/as que tienen. En la actualidad esta figura se llama orientador educativo, y sus funciones son identificar necesidades en el alumnado, orientar, asesorar tanto a los alumnos como a sus familias y coordinarse con otros recursos. [LEER MÁS]

¿Qué hay debajo de una discusión?

Cuando tenemos un conflicto con otra persona, muchas veces saltamos y contestamos a las palabras que el otro nos dice, o no respondemos pero sentimos dolor ante lo sucedido. Antes de profundizar en esto, es importante saber que cuando nos embarcamos en una relación con otro, en este contacto se exponen experiencias vividas, aspectos del apego con nuestros cuidadores principales, relaciones anteriores, etc. Y todo esto influye y aparece de forma más o menos consciente. [LEER MÁS]

DEPRESIÓN Y ANSIEDAD ADOLESCENTE. ¿OLVIDADOS DURANTE LA PANDEMIA?

No es arriesgado decir que la difícil situación a la que nos hemos enfrentado y a la que nos seguimos enfrentando durante el último año nos ha afectado a todos. Durante los meses de confinamiento estricto, nuestra atención estaba enfocada en las muertes, en las medidas, en los picos y en los contagios. También en las residencias, en las madres y padres trabajadores a cargo de niños pequeños y en la conciliación laboral. Todos tuvimos que adaptarnos a las nuevas circunstancias en la medida en la que nos fue posible. Sin embargo, hay un grupo que tuvo y sigue teniendo que hacer grandes esfuerzos por adaptarse a esta situación [LEER MÁS].

Las crisis existenciales

En estos momentos, sobre todo destacan los cuestionamientos hacia uno mismo o hacia la vida, las comparaciones consigo o con los demás, los sentimientos no gratificantes como la falta de identificación o de comprensión hacia uno mismo, la sensación de insatisfacción o la pérdida de ilusión. Son etapas en las que todo lo forjado empieza a tambalearse o por lo menos a cuestionarse y todo lo que queda por delante se ve de manera torpe o con falta de nitidez. [LEER MÁS]

Poderes en las relaciones

Desde que somos pequeños, el poder y la lucha por conseguirlo es algo presente en nuestras relaciones. En la infancia, este conflicto predomina en torno a los 2-3 años con el inicio de las normas y la puesta en marcha de los niños/as de conductas desafiantes para conseguir una posición de poder en la familia. En función de cómo se resuelva este tramo, condicionará la estructura familiar y cómo se relacionará este niño/a con el poder en otras etapas evolutivas importantes a lo largo de su vida. Es así por tanto como comienza el ser humano a posicionarse en las relaciones sociales y en las relaciones íntimas o de pareja [LEER MÁS].