Poderes en las relaciones

Desde que somos pequeños, el poder y la lucha por conseguirlo es algo presente en nuestras relaciones. En la infancia, este conflicto predomina en torno a los 2-3 años con el inicio de las normas y la puesta en marcha de los niños/as de conductas desafiantes para conseguir una posición de poder en la familia. En función de cómo se resuelva este tramo, condicionará la estructura familiar y cómo se relacionará este niño/a con el poder en otras etapas evolutivas importantes a lo largo de su vida. Es así por tanto como comienza el ser humano a posicionarse en las relaciones sociales y en las relaciones íntimas o de pareja [LEER MÁS].

La salud mental ¿Inversión o gasto?

El 10 de octubre es el día internacional de la salud mental y queremos dedicar esta entrada a ello, pues engloba toda nuestra profesión. Cuando hablamos de salud mental, es importante hacer este énfasis en la palabra salud (promoción y prevención del bienestar mental) y no como estamos acostumbrados de hacerlo en la enfermedad y el trastorno. [LEER MÁS]

Aprendiendo sobre suicidio

Seguro que más de una vez hemos escuchado que en la infancia y en la adolescencia no hay motivos para que una persona se quiera quitar la vida, o es algo que vemos muy lejano y que alguien cercano nunca tendría ideas relacionadas con el suicidio. También es muy común escuchar que en los adolescentes no hay intentos de suicidio reales, sino que son llamadas de atención. [LEER MÁS]

No busques excusas, cualquier momento puede ser el momento

Estamos tan acostumbrados a correr para todo, a tener tan alto nivel de agobio, que nuestro cuerpo se ha habituado a segregar niveles elevados de cortisol (hormona del estrés). Por esto, incluso cuando tenemos días libres acabamos buscando esos “agobios” en las pequeñas cosas, pues nuestro cuerpo ya se ha familiarizado a convivir con estas hormonas tan estresantes que nos ayudan a agilizar en momentos de emergencia o peligro. Pero, y ahora ¿qué emergencia hay? ¿son estas situaciones realmente estresantes para vivirlas de esa manera? Y es que, igual que nuestro sistema nervioso ha automatizado la segregación hormonas como el cortisol en momentos que al analizarlos detenidamente no son amenazantes, hay que acostumbrarle también a dejar de hacerlo. ¿Cómo? [LEER MÁS].